Hay a quien seduce por sus estribillos tan persuasivos como potentes. Otros dicen que les interesa la poesía de sus letras, directas y sin anclajes. Aunque hay muchos que empatizan con ese sonido tan armonioso que tiene la música del Litoral, de la que ha bebido desde que nació en su Rosario natal hasta mudarse a Buenos Aires, cuando todavía era adolescente. Pero lo que está claro es que la música de Maximiliano Calvo termina por captar cualquier tipo de oído sensible, gustoso de armonías puras, vibrantes y claras. Este Joven artista puede presumir de haberse paseado por medio mundo con su música antes de llegar a España, donde ha hecho la parada más reciente en su camino, quien sabe si la definitiva. A pesar de su juventud, ha conseguido simplemente con su lírica, que resume una eléctrica e incluso colorida melancolía, y su presencia, cautivadora donde las haya.

Es amante del decadentismo francés, de los cantaores de Boleros, del Tango, del Flamenco, del Cine de los años 50 y de las historias de borrachines. Su música es ecléctica como la vida misma, e ideal para escucharla de noche, en viajes, en reuniones con amigos y en citas románticas.

Así es Maximiliano Calvo, un joven con espíritu luchador, inquieto, y que sólo con ilusión y sus canciones ha sido capaz de labrarse una pequeña gran carrera.

Su primer single, “BOLERO SANGRANTE”, interpretado junto a Marina Carmona, dan buena prueba de ello.

Bienvenidos a este loco mundo de este “crooner” del barrio de Lavapiés.


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