Su verdadero nombre es Carlos Lago, pero artísticamente se le conoce como Brokktt Skinny Boy. Este artista empezó en el rap underground hace cuatro años y ahora es uno de los creadores emergentes más potentes del movimiento trap en Galicia.

Ha actuado en sitios como la Discoteca Anubis con intérpretes como Kidd Keo, en el Festival Perreo Party de la Discoteca Queen, en la discoteca Licuore de Tui, En el Marina Fest de Marin o en la Pool Party para blacklips en Vigo.

Pra Pum Pa“, canción en la que colabora con Cristian Yennia y Alberto Malleiro, supera las 12.000 visitas tanto en Youtube como en Spotify.

La primera pregunta es obligada: ¿cómo se pronuncia tu nombre?

Se pronunciaría “Broket”, lo que pasa es que lo he abreviado por gusto.

Y, ¿por qué ese nombre?

Pues lo de ese nombre es un poco gracioso. Nació en una noche un poco… de fumada, por así decirlo. De fiesta, con los colegas salió el nombre y ya quedó.

Antes hacías rap…

Sí, antes hacía rap underground

…pero te pasaste al trap

Correcto.

Parece un cambio bastante natural a simple vista pero, ¿cómo lo viviste tú?¿Por qué tomaste esa decisión?

Me siento más cómodo haciendo trap. Me resulta más fácil y me inspiro más.

¿Por qué crees que ahora que haces trap pega más fuerte lo que haces?

Quizá porque es un estilo más comercial, más abierto al público. Porque lo puede pinchar un Dj, puede sonar en la radio… El rap underground al final queda en un público más callejero. Prefiero sonar para más público que estar atrapado rapeando con mis colegas.

¿Sigues saliendo a la calle a rapear con tus colegas?

No, ya no. Perdí el contacto con ellos. Seguí y ellos lo dejaron, así que sigo solo. Pero bueno, no se pierde la ilusión tampoco (ríe).

Compones tú tus letras. ¿Hay alguna anécdota graciosa que nos puedas contar del proceso de grabación o composición?

Hombre a ver… Estar fumando porros cuando hacía rap underground que escribí una maqueta de diez temas en dos días. Eso fue por fumar como un condenado. Es una maqueta que tengo ahí escrita, que nunca saqué y que no voy a sacar porque me parece muy íntima. No me gustaría que la escuchase la gente.

También llegar de fiesta de madrugada con los colegas, todos borrachos, entrar al estudio y en 15 minutos grabar un tema y listo.

En “Pra Pum Pa” trabajaste con Yenia y con Alberto Malleiro. ¿Ya os conocíais de antes?

Conocía a Malleiro de oídas y de vista pero nunca hablé con él personalmente hasta que me lo presentaron una noche. Empezamos a hablar y me comentó que le gustaba lo que estaba haciendo. Me ofreció sacar algo combinando nuestros estilos y luego surgió hacer el tema con Yenia.

¿Quién compuso esa canción?

Cada uno hizo su parte, pero Yenia ya tenía una idea hecha y Alberto ya tenía su letra. Me pegaron un toque y me enseñaron lo que tenían y al día siguiente ya estaba el tema grabado.

A veces, en tus canciones,  te diriges a alguien como diciendo “deberíais haber creído en mí”. ¿Es alguien en concreto?

En “Game over”, por ejemplo, suelto algunas cosas refiriéndome a los colegas que tenía antes en el barrio donde empecé a rapear. Al principio siempre me estaban apoyando. Pero cuando empecé a estar más en discotecas y salas, concretamente con el trap, empezaron a cambiar, a decir que era una mierda todo lo que hacía. Ahora estoy viendo cosas que nunca me hubiera imaginado. Aunque a ver, no es que sea una estrella, pero para ser de aquí de un pueblo pequeño…

Se ve que tienes actitud y confianza en ti mismo, ¿eso siempre fue así?

Empecé a darme cuenta de mi valor como músico cuando empecé en el trap porque me di cuenta de que me defiendo mejor. Que al rap también le doy, pero ahora estoy con el trap a muerte.

¿En tu vida privada también eres así de confiado?

No, personalmente soy más tímido. Musicalmente quiero aparentar ser echado para adelante, ¿sabes? Ser “el cabrón”, “el hijo de puta” por así decirlo.

¿Por qué elegiste esa pose?

Básicamente por la gente, para que no me hagan daño sus comentarios musicalmente. Personalmente me dan igual, pero por lo musical, que sé que es por dónde va a tirar la gente porque personalmente no me conocen, prefiero aparentar eso para que la gente diga: “este tío pasa de todo”.

Los demás no lo sé, pero lo que se puede decir es que tú no has parado en todo el verano. ¿Cómo lo viviste?

Sinceramente, saqué “Tutto benne” y en mi zona fue como un boom, una canción que pegó por aquí. Sonaba en algunas discotecas de la zona (tengo amigos Djs que me apoyan musicalmente) y hubo más gente a la que le gustó que a la que no. Porque eso, fue como un boom. A partir de ahí, la gente empezó a verme de otra manera o a confiar un poco más en mi. Empecé a conocer gente, hice contactos, me empezaron a meter en sitios (como cuando conocí a Malleiro), etc. Fue un verano increíble porque tampoco me esperaba actuar en festivales tan grandes de aquí y, joder, siendo nuevo en esto me sorprendí bastante.

Y el siguiente paso…

Será una nueva canción que se llama “Ella me llamó” con Sete Sousa, el que produce la instrumental y con Lucía Samoelle, una chica que canta fenomenal, la verdad. Tiene un potencial flipante. La conoce bastante gente, sobre todo por Porriño. Fue a varios castings, no tuvo mucha suerte pero por aquí es bastante conocida. Canta muy muy bien.

Sete Sousa me llamó y me preguntó: “¿Qué tienes escrito?”. Cuando me llamó acababa de empezar esta canción. Dos días después la canción ya estaba hecha simplemente porque, al estar enconao por una chica, las palabras ya salen solas, ¿sabes? Fue ese el motivo: estar con esta chica, escribirle una canción y al final salió “Ella me llamó” que de verdad me flipa. Para mí es de lo mejor que voy a sacar este año.

Se suele relacionar el rap, el trap y otros estilos relacionados con el machismo. ¿Cómo ves el tema?

En su época, cuando rapeaba, sí que he soltado algún “puta” y tal, pero bueno, nunca me gustó poner a las tías en esa movida. Sobre todo en el trap se ve el machismo que hay en el trato a las mujeres. Yo, en las canciones que hago, no las quiero tratar tampoco de forma machista. En canciones como “Pra Pum Pa”, mi parte sobre todo, no es machista. Es una historia de una chica con novio, está cansada de él, llega un chico cualquiera y pasa lo que pasa. Pero para nada tratar a las mujeres de forma machista ni nada del estilo.


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