El máximo exponente del movimiento trance en España tiene origen gallego y es de de la ciudad Vigo. Él se llama Borja Iglesias, pero en todo el mundo se le conoce por Dim3nsion. Un DJ y productor que ha conquistado la escena EDM contentando a referentes tan importantes como Ferry Corsten, Tiësto o Armin van Buuren, donde han sonando varias de sus producciones en el conocido programa radiofónico A State Of Trance (ASOT).

A pesar de ser conocido por los fans del género en todo el mundo, pocas oportunidades ha tenido de pinchar en su país. Concretamente, su primera actuación en España ha sido en el festival madrileño A Summer Story en su edición del 20187. Su debut en Galicia, algo más tardío, fue en la Sala Soco de Vimianzo el pasado 17 de abril.

¡Pero él no para! Su faceta como productor va mucho más allá y ha publicado varias de sus canciones bajo sellos muy importantes como Flashover Recordings . De hecho, viene promocionando ‘Santa Monica’, lanzado hace apenas un mes, con el madrileño DJ Nano.

¿Cómo recuerdas los primeros temas que has escuchado de trance de toda tu vida?

Fue en un momento en el que no tenía Internet en casa, apenas tenía acceso a cosas nuevas. Además, de aquella encontrar recopilatorios o esas cosas diferentes de este estilo no era habitual, así que tiraba principalmente de los programas de radio especializados que se emitían por las radios. Algunos de los temas que recuerdo con especial cariño eran temas de DJs como Tïësto, Ferry Corsten, Gouryella, Armin van Buuren… hoy en día siguen siendo mis referencias.

¿Cómo recuerdas tus inicios como productor y como DJ?

Fue algo super orgánico. Cuando empezaba a escuchar música electrónica me gustaba muchísimo. Además, llegué compaginar ciertas clases de solfeo tocaba el piano en mis ratos libres. Ya en aquel momento comencé a componer mis propias melodías para la música electrónica. Luego descubrí los programas de ordenador con los que se trabaja y descubrí la cantidad inmensa de sonidos que me encantaban. Tenía la libertad necesaria para hacer mis propias composiciones y sustituí este hobby por los videojuegos, que casi lo había dejado aparcado. Llegué hasta el punto de sacar un álbum completamente de forma amateur y lo vendía en el instituto con mis amigos, y poco a poco eso se convirtió en trabajo.

Y de aquello aún tardarías unos años en realizarse de forma profesional. En efecto, hay algo que pocos pueden decir y es que realmente vives de la producción musical, ¿verdad?

Sí, todavía aún me queda mucho camino, aunque la combino con mis actuaciones como DJ. Aunque parezca a nivel visual en las redes sociales parece que todo va estupendo, cuesta bastante trabajo. Estamos ahí en el camino, pero aún digamos que puedo tener una vida acomodada.

¿Qué recuerdas de tu primera actuación? ¿Sientes que existe mucha diferencia entre ser productor y DJ?

Para mí, sin duda son cosas completamente diferentes. Cuando estoy en casa, me siento con todo el tiempo para producir mis propias canciones para crearlos a mi modo, a mi gusto… ¡No siento presiones! Pero cuando vas a una sala es necesario hacerlo todo muy bien, poner los temas correctos… En realidad, me gustan por igual ya que la energía que recibo cuando estoy en un escenario no es la misma cuando estás en tu estudio encerrado.

A nivel DJ, nunca antes había pinchado hasta el primer bolo que fue en Londres en el Ministry of Sound con Ferry Corsten en el año 2015 y no tenía ninguna experiencia en el escenario. En aquel entonces, solo sabía mezclar y necesitaba controlar los nervios y estuve preocupado por saber si lo que iba hacer les iba a gustar o no. ¡Por suerte, todo había salido bien!

La gente disfrutó, me imagino…

A pesar de ser el primero no fue uno de los peores. Había bastante gente y el ambiente era óptimo. Realmente, el 90 % de las cosas que pensamos nunca ocurren tal y como lo pensamos, después del bolo la gente te felicita y te das cuenta de que no lo has hecho tan mal, pero siempre está la cabeza dando vueltas.

¿Cómo ves la escena trance con respecto a otros estilos EDM como el techno?

Creo que a todo el mundo le gusta la música melódica, los temas con voces para ser cantados en el coche con los amigos. Quizá, en España, como somos gente muy apasionada y emocional nos gusta más el pop o artistas que sean muy melódicos, como por ejemplo Alejandro Sanz. Sin embargo, el trance verdaderamente tiene ese componente emocional y melódico, pero tiene un poco de todo. Siempre digo que es una fusión del resto de estilos, pero llevado hasta el extremo. Entiendo que cuando escuchas un tema techno o house… el feeling que transite es diferente. Quizás el trance necesita de más “digerimiento” y pararte a escucharlo porque existen más matices.

No es tan fácil al oído, sobre todo para la gente que nunca ha escuchado eso.

Es como la música electrónica. Hay generaciones que la llevan dentro y escuchen lo que escuchen le va a encantar, y hay otro público que la música electrónica la disfruta, pero le cuesta más.

De todos los estilos del EDM, ¿cuál es el que menos te gusta?

¡No aguanto el trap! Es un género muy sucio, ruidoso, distorsionado y muy repetitivo. Si me gusta tanto el trance es por la fusión. Hay multitud de DJs que llegan a fusionarlo con canciones más pop en sus sesiones, otros con sonidos más bailables y algunos incluso son más ambiente. Entonces realmente eso es lo que me mola. ¡Pero vamos, todo lo que sea ritmos 4×4 me flipan!

Acabas de publicar Santa Mónica con Dj Nano, ¿Cómo ha surgido esta colaboración?

Hace dos años pinché por primera vez en el festival A Summer Story en Madrid y allí lo conocí. Sabía que él había hecho algunas producciones trance y quizás él está en la cabeza con temas como ‘El Mar’, por lo tanto sabía que le gustaba esta música porque tenía ese pasado. Primero le remezclé el tema ‘Maeba’, que había sido el himno oficial del festival ese año. De allí a un año, decidimos hacer esto juntos porque sé que es un amante del trance, le propuse la idea y le gustó. ¡Fue todo muy fácil! No puedo estar más que contento porque recibió un apoyo potente de Armin van Buuren en su programa ASOT (A State of Trance), Ferry Corsten, Markus Schulz…

Cuando produces tus propios temas, ¿en qué te inspiras?

Depende del momento. Reconozcamos que la vida es una montaña rusa de emociones con sus cosas buenas y malas… Una de las cosas buenas que tiene pinchar es que cuando pones tus temas te das cuenta de lo que te falta o lo que necesitas, y en el momento de llegar al estudio piensas en hacer temas que cuando los pongas transmitan esa energía que echaste en falta aquella noche. El truco está en compensar esa energía que ha faltado o ese catálogo que no tengo y darle un toque más festivalero.


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