Él es uno de los youtubers más conocidos residentes en España y, actualmente, centra sus contenidos en multitud de cosas: videojuegos, automovilismo, anécdotas personales… ¡incluso visita hospitales abandonados!

Aunque su nombre de pila es Breixo, todos lo conocemos como BREIF9, su canal de YouTube. ¡Vamos a conocerlo un poco más!

 

Actualmente tienes más de 1 millón de seguidores en YouTube y cientos de seguidores en tus perfiles de Twitter e Instagram ¿Cómo se te dio por ser youtuber? ¿Querías hacerte famoso a través de Internet?

¡En absoluto! De hecho, cuando yo empecé en 2009 todavía no existía el concepto de youtuber. Para mí fue un simple hobby, ya que de aquella estaba estudiando y gozaba de mucho tiempo libre. Entonces lo dedicaba a hacer y subir vídeos porque me molaban. Y me impulsaron un par de amigos… y así empezó un poco todo.

 

¿Qué contenidos tenían tus primeros vídeos?

Lo principal eran los videojuegos, ya que subía muchos vídeos míos jugando al Minecraft. Y, a medida que fueron pasando los años y me fui haciendo mayor el contenido no me acababa de convencer del todo y decidí pasarme a hacer algo más personal grabando vlogs o realizando vídeos de exploración. Actualmente, sigo con los videojuegos, aunque más bien haciendo directos.

 

Desde que empezaste a subir tus primeros vídeos hace ya 10 años no lo dejaste en ningún momento, ¿verdad?

Nunca lo dejé aparcado. Cuando empecé con mis primeros vídeos lo hacía de una manera esporádica y después me organicé para dedicarme a un vídeo diario más o menos desde 2012. Actualmente, estoy realizando vídeos dos veces por semana.

 

¿Cómo definirías a tu canal?

Creo que la mejor manera de definirlo es siendo simple y decir que es la vida de una persona, desde que se levanta hasta que se acuesta, y que hace todo lo que le gusta. Algunas cosas funcionarán mejor o peor, gustará más o menos, pero es que cuelgo todo lo que me gusta.

 

Uno de los contenidos con más visitas son en los que te grabas visitando lugares encantados, abandonados…

¡Es que me mola mucho! Lo hacía cuando era pequeño. Iba con los colegas a sitios que conocíamos para ver qué podría ocurrir en esos lugares, para visitarlos… por el misterio que acompaña siempre estos lugares. Con el tiempo fui profesionalizándolo más acompañándome siempre de un buen equipo técnico, como cámaras, micros… También con protecciones y tomar las medidas que hay que tomar en cualquier lugar. Enseguida vi que a la gente le encantaban esos contenidos y fue lo que relanzó el canal.

 

¡Y con eso te hiciste famoso…!

¡Exacto! (risas) El vídeo que más visitas tuve en mi canal era del “Psiquiátrico abandonado más duro de Europa”, que tiene ya 1.260.000 visitas.

 

¿Cuándo visitas estos lugares buscas tener encuentros paranormales, como ver fantasmas…?

¡No es el principal cometido! De hecho, llevo como 100 vídeos subidos de lugares abandonados y que me llevó como dos años grabar este tipo de vídeos… y ciertamente apenas nos hemos llegado a encontrar cosas extrañas. Sí es verdad que, en alguna ocasión, como son sitios algo difíciles podríamos encontrar situaciones algo peliagudas, pero visualmente no llegamos a encontrar nunca nada raro.

 

Entonces no hay evidencias de fantasmas como dice Iker Jiménez…

(Risas) ¡A ver! Escuchas ruidos, crujidos… pero nunca algo evidente de algo que puede pasar. En alguna ocasión ocurren cosas que no te esperas y que crean ciertos sustos momentáneos. En ese momento no sabes por qué ocurren esas cosas y no sabes bien cómo explicarlo, por ejemplo, sensaciones de frío en ciertos lugares… pero en realidad cuando miramos los vídeos y los analizamos detenidamente sí se pueden explicar muchas cosas. ¡Hay otras que no, evidentemente! Lo que noto es cuando me pongo analizarlo mientras edito el vídeo porque veo cosas que en ese momento allí no veía o no escuchaba.

 

¿Cómo te comportas en estos lugares? ¿Tienes miedo?

Yo en el lugar estoy tranquilo y apenas siento pavor o miedo, excepto en algunas ocasiones. Aunque es verdad que, en el caso de un sanatorio a oscuras, por ejemplo, como me pasó hace unos meses donde muchísima gente perdió la vida; otra mucha, gracias a Dios, consiguió recuperarse, realizarse y volver a una vida normal. Pero era un lugar bastante… ¡No sé cómo explicarlo! Bastante… de una atmósfera muy extraña donde sentía una tensión continua.

 

¿Qué te pasó en ese sanatorio que comentas?

Pues estábamos en el segundo piso e íbamos mi cámara, otro compañero que se encarga de la fotografía y yo. ¡Allí notamos como en el piso de arriba se movía una camilla! Pero nosotros no sabíamos todavía que allí quedaban camillas. Y notamos que se movió en el piso de arriba justo encima nuestra. ¡Nos quedamos paralizados y, obviamente, no pensamos en nada de fantasmas ni cosas paranormales! Pensamos: “¿Hay alguien?” Quizá algún okupa, alguna persona que vive aquí, otra persona que quizá estaba explorando como nosotros… y que nos está avisando de que nos vayamos o que la movió sin querer o, lo que sea…

Entonces subimos al piso adonde estaba aquella sala donde creíamos que se movió la camilla. ¡No nos habíamos encontrado a nadie! Pero allí estaba la camilla en medio de la habitación con el freno puesto. La intentamos mover y no se movía. Aunque fuese de forma accidental, como por el viento o por cualquier otra circunstancia que se pudiera haber movido. Intentamos quitarle el freno, la movimos con la mano y el sonido que provocó era tal cual -o eso es lo que nos pareció y es raro que a los tres es difícil que nos pongamos de acuerdo en estas situaciones- que el sonido era el mismo que habíamos escuchado en el piso de abajo. ¡Y nos quedamos de piedra! Porque la única manera de que haya pasado eso es que allí había alguien.

Teniendo en cuenta que en aquel sanatorio solo existía una salida y una entrada, había un ascensor que no estaba en funcionamiento y una escalera que subía al piso… ¡No había ninguna manera de que saliese de allí sin que nosotros nos encontrásemos directamente con él! Registramos cada una de las habitaciones del piso, mientras uno se quedó en las escaleras para ver si llegaba a alguien, o lo que fuese, para intentar darle una explicación o calmar a esa persona diciéndole lo que estábamos haciendo… ¡Y no había nadie! ¡No encontramos a nadie en todo el sanatorio! A día de hoy, sigo sin darle explicación.

 

Otra de las cosas que gran afición tienes es el motor, en general…

¡Sí! Empecé con eso hace más bien poco –aunque reconozco que de pequeño también era muy aficionado a estas cosas- con el motor y también el cine… Sí es verdad que no veía colgar mucho contenido suficiente. Por un lado, para crear algo que fuese divertido y, por el otro, que sea algo práctico y sencillo. La idea no es la de explicar mil cosas de una manera técnica. Yo quería mezclar algo didáctico con algo más estilo vlog personal. Más o menos lo fui consiguiendo realizando algo humorístico, pero intentando que mis suscriptores aprenderán algo.

 

¿Consideras que tu profesión es ser youtuber?

¡No, en absoluto! No es mi profesión, sino que es algo añadido. Realizo algo que me encanta, que me produce mucha satisfacción… y sobretodo que dure por muchos años. Pero, realmente, me dedico también a otras muchas cosas.

 

¿Te consideras una persona famosa? ¿Puedes salir tranquilo a la calle?

(Risas) ¡No me considero un famoso para nada! En Galicia, por ejemplo, sé que apenas me conoce gente porque es rara la vez que me hayan parado en algún centro comercial o por la calle para tomarme algunas fotos y querer conocerme en persona. No es algo que me ocurra mucho. Si fuese a alguna ciudad grande como Madrid o Barcelona imagino que sería algo más habitual…

 

Con tus vídeos imagino que habrás viajado mucho. ¿Qué partes del mundo te han gustado más?

En verdad, no viajo mucho; y la verdad no es algo que me entusiasme fuertemente. Estuve en algunas ciudades de Europa, como París o Budapest, o países fuera de España como Andorra… apenas le dedico mi tiempo libre.

 

¿Qué tal afinas el oído? ¿Qué sueles escuchar en tu día a día, musicalmente?

De pequeño escuche mucho rap, me aprendía todas las canciones de Nach, ZPU, Violadores del Verso, Kase.O… Ahora mismo, lo que priman en las discotecas, pubs… como el reggaetón, trap… es en lo que más estoy al día… ¡Pero me encanta el rap!

 

Si hablamos de Beret…

¡No me gusta nada! (Risas) Pero es como Taburete, y esas cosas… (Risas) ¡No son para nada mi estilo!

 

¿Llegaste a conocer algún ídolo musical?

Creo que no, aunque sí estuve en un montón de conciertos. Mis ídolos siempre fueron grupos como Linkin Park y el día que los vi en directo se me cayeron las lágrimas porque estaba muy emocionado. Reconozco que la música que escuchaba con mis colegas cuando íbamos a dar alguna vuelta en bici eran de estos estilos y me traen muy buenos recuerdos.


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